La importancia de establecer límites a los pequeños La importancia de establecer límites a los pequeños La importancia de establecer límites a los pequeños

La importancia de establecer límites a los pequeños

En estos momentos es una reacción perfectamente natural que los niños se sientan como si estuvieran de vacaciones y aunque sus horarios puedan relajarse un poco es importante mantenerlos dentro de una rutina con algunas limitantes. Conoce cuál es la importancia de establecer límites con ellos.

5 beneficios de establecer límites

Fortalece su seguridad y confianza

Ya que entienden mejor cómo deben reaccionar y comportarse ante situaciones extremas que no siempre estarán dentro de su esquema de control. Se conducirán mucho mejor cuando asimilen el panorama de su entorno.

Desarrollan habilidades sociales

Con nuestro apoyo y guía, ellos contarán con las bases de convivencia social que les permitirá desenvolverse mucho mejor en cualquier ámbito. Esto es insertar en su ADN empatía por sus semejantes y el mundo que les rodeará en un futuro.

Tolerancia a la frustración

Es clave desarrollar en ellos una armadura emocional para fortalecer su criterio y sepan diferenciar entre las cosas que pueden mejorar y aquellas que no pueden cambiar. Si logramos aprender que no se lo tomen personal, aprendan la lección y eleven su nivel, estamos del otro lado.

Seamos concretos y firmes

Amamos a nuestros hijos y a veces nos gustaría que nos vean como sus mejores amigos, pero cuando se trata de educarlos, nuestra mejor amiga es la disciplina con una pequeña dosis de cariño. Sin duda la mejor fórmula para guiarlos es ser claros y firmes en todo momento. Siempre es mejor explicar un por qué, que exigir un porque no.

Explicar las razones y siempre dar opciones

Siempre entenderán mucho mejor las cosas cuando se les explique con argumentos el porqué se les llama la atención, porque deben hacer la tarea, etc. Si les damos opciones como un horario distinto para hacer sus actividades, siempre y cuando las cumplan. Entenderán que es mejor negociar que funcionar a base de regaños y castigos.

Los hijos no traen instructivo y nadie tendrá el doctorado de perfección en cómo marcar límites de manera amorosa. Pero cada día se puede mejorar.